Si tu
número del sendero de la vida es el DOS, has nacido
para expresarte y aprender a ser un buen apoyo para los demás.
Tu capacidad de persuasión en todos los ámbitos de la vida
-sobre todo en las asociaciones y en los grupos- se verá coronada
con el éxito. Realmente, querido DOS, tienes la facultad
de sopesar objetivamente los dos lados de una situación, y
la gente que te rodea confiará mucho en tus opiniones para
resolver los conflictos.
A ti
no te gusta dirigir. Posees una gran capacidad de adaptación,
y tu naturaleza conciliadora más bien desea la unión y la
armonía. Con tu bondad y moderación te haces querer por los
demás, y consigues que las personas que te rodean vean las
cosas tal y como tú las planteas, es decir, logras que se
pongan de tu lado.
Sin embargo,
cuando se producen escenas de agresividad o incomprensión
que te afectan directamente, o mejor dicho, cuando se dan
situaciones en las que no te sientes seguro, es fácil que
te deprimas y tiendas a retraerte y mostrar tu cara más tímida.
Para ti, DOS, la cooperación con los demás y la tranquilidad
son fundamentales, y nunca o casi nunca emplearás métodos
violentos o faltos de comprensión.
Por supuesto,
he de decirte que tu necesidad de tener pareja es primordial,
pues te apoyas en ella para realizarte. En vuestra vida en
común, tú colaborarás en silencio y conciliarás con tus dotes
de persuasión las situaciones que se puedan presentar.
Eres
muy sensible y receptivo, y deberías aprender a dominar estas
cualidades que en proporciones desmedidas se convierten en
defectos. Los bloqueos emocionales te pueden traicionar, pues
actúan en ti con una gran intensidad. Ya sabes, mi querido
DOS, que en el término medio está la virtud.